sábado, 16 de marzo de 2013

GRACIAS.

                                                   'Gracias por escribirme ese contrato,
                                                    por arañarme el corazón,
                                                    por ser así como tú eres'.


Esto que acabas de leer es grande, muy grande, porque hemos hecho de una canción NUESTRA canción, con sus arreglos y todo para que se adapte mejor a nosotras y eso para mi, no tiene precio.

Cuatro meses han pasado desde que te conocí, cuatro increibles meses en los que me has enseñado muchisimas más cosas que todos los años que llevo estudiando y eso no lo ha hecho nadie, absolutamente nadie, solo tú.

Quiero que tengas claro que si sonrío es por ti, que si confío en mi es porque tú me has enseñado el truco para hacerlo. ¿Sabes? hace poco entendí una cosa; entendí que mientras tenga a mi amarilla a mi lado nada puede salir mal, porque eres esa buena energía que mueve mi mundo y sin la que me hundiría.

También quiero que tengas claro que no voy a dejar que dejes de sonreir, nunca voy a permitir que se borre tu sonrisa, porque si está al revés yo la pongo en orden, yo haré que sonrias, cueste lo que cueste, que me has demostrado que eres de las pocas personas que merece la pena que sonrian de verdad, sin fingir. Recuerda siempre que, aunque haya malas rachas, son pasajeras, que siempre viene la calma después de la tempestad y que, en el peor de los casos, un mal día solo dura 24 horas, al día siguiente te toca sonreir, te toca ser feliz y olvidar lo anterior.

Amarilla, que has cambiado mi mundo, lo has puesto patas arriba y le has dado sentido a todo. Gracias.

Termino diciendote algo que no me cansaré nunca de decirte, por mucho tiempo que pase:

                            SONRÍE PRINCESA, ERES GRANDE.



Te quiero cangrejita pa' fuera, te quiero mucho.

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