miércoles, 6 de febrero de 2013

Amistad a lo grande.

Todo empezó el 16 de noviembre y yo ni me di cuenta, no sabía que a partir de ese día mi vida sería distinta, que todo empezaría a tener sentido. 

Sara, contigo he aprendido mil cosas en dos días; me has hecho creer en mi, tener más confianza, me has hecho ver que aunque sea un poquito valgo, me has abierto los ojos y he visto todo lo que no veía antes, o lo que no quería ver simplemente por miedo, porque tú me has quitado ese miedo a ser yo misma, a decir y hacer lo que me apetezca en cada momento y gracias a ti poco a poco estoy siendo cada vez más yo.

La verdad es que no se lo que he hecho todo este tiempo sin ti en mi vida. Yo creo que ha sido algo así como un ensayo, una preparación para lo bueno de verdad. Y ahí es cuando entras tú, cuando llegas y aportas felicidad y ganas de cambiar, ya sabes porqué, es como si al llegar tú me dieras esa chispa que necesitaba para ser yo.

He tardado 18 años, si, pero ahora es cuando me he dado cuenta en lo que consiste la verdadera amistad, esa amistad que por mucho que quieras no se va a romper nunca, es inquebrantable. Esa amistad se compone de muchas cosas, muchos requisitos que por ahora tú cumples a la perfección; honestidad, respeto, sabes hacerme reír incluso cuando doy la sonrisa por perdida, vas siempre de frente, siempre dices lo que piensas y nunca finges ser otra persona que no eres, eres tu siempre y eso, mi niña, te hace muy grande, en serio.

Te juro que no he sentido más felicidad en mi vida que el momento en que me dijiste por primera vez 'Estoy orgullosa de ti', por el hecho de que JAMÁS me lo habían dicho y porque eras tú quien me lo decía, claramente. Para mi que alguien a quien aprecias tantísimo te diga algo así es lo más bonito que me ha podido pasar nunca, de verdad.

Para mi el saber sonreirle a la vida como tu lo haces, sin importar las circunstancias, es algo increible, por lo que te admiro, porque yo no puedo hacerlo, a mi se me hunde por cualquier cosa, la verdad, por eso quiero aprender de ti. Gracias por enseñarme cada día a sonreir un poco más.



'Inventaste el arte de no fingir' (8)

El poder compartir contigo el concierto de Melendi, eso si que va a ser FELICIDAD.

Te quiero Sara, mucho, no lo olvides nunca.

domingo, 3 de febrero de 2013

Ahora me toca a mi.

Yo siempre he sido la callada, la que no dice lo que piensa por no molestar a los demás, la que pasa desapercibida, la que se calla las cosas y no las cuenta por miedo a ser rechazada y la que no se valoraba para nada.
Si, yo era así hasta hace dos días, hasta que apareció una persona en mi vida que lo cambió todo, que me hizo ver que si, que valgo y que tengo que mirar más por mi y no callarme nada, decir y hacer lo que me apetezca en cada momento, porque soy yo la que decide sobre mi vida, no los demás. Ella en dos días ha sabido hacerme ver todo eso, ha sabido hacerme más fuerte, más confidente, cosa que yo no era para nada y que si, necesitaba cambiar. Ojalá la hubiera conocido antes, porque ahora es cuando veo que la palabra amistad, con ella, puedo escribirla con mayúsculas, AMISTAD de las de verdad, porque lo que ella me ha hecho ver en dos días no me lo ha hecho ver nadie más en mis dieciocho años de vida.
Así que a partir de ahora, por ella, por ser mi 'profesora' en esta asignatura de la vida, y por mi, voy a ser fuerte, voy a pensar en mi, porque si, me toca, ya es mi hora.